«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes» Lc 5,1-11

¿Te acuerdas de la última sesión de Life Teen o EDGE a la que asististe o prepraste antes del inicio de la pandemia? Quizás es bueno hoy acordarte de aquél día, de aquél momento. De lo que te preocupaba, a ti o a tus compañeros catequistas. Y ver como, lo último que pensábamos, que podíamos imaginar, es que aquella fuese a ser la última sesión del curso.

Y los problemas que os preocupaban, como por ejemplo aquellos adolescentes que últimamente no venían, o el catequista que estaba de bajón, o como organizar el fin de semana de convivencia, todo aquello, quedó de repente en un segundo o tercer plano. Y ahora nos queda, quizás, lejos.

Y tras unos meses de intentar ser creativos, hacer sesiones online en el mejor de los casos, o bien no poder hacerlas porque en el equipo no tenemos las personas que nos puedan ayudar, vuelve a empezar otro curso. Incierto como nunca. ¿Habrá confinamiento de nuevo? ¿Podremos hacer Edge o Life Teen? ¿Cuando se confirmarán los adolescentes? ¿podremos volver a conectar con los jóvenes que hace tiempo que no pisan la iglesia?

Cuantas preguntas. Cuanta incertidumbre.
Y, ahora más que nunca, como respuesta: Jesús.

EN LA BARCA

En el evangelio de hoy vemos a Jesús en el lago Genesaret, como se acerca a dos barcas que hay en la orilla. Se acerca a la de Simón, que había estado pescando toda la noche sin resultado, sube a ella y le pide que vayan mar adentro y echen las redes. De nuevo.

Siempre me ha gustado este pasaje del evangelio, pero ahora más que nunca puedo ver a nuestras parroquias como barcas tras unos meses duros, inciertos, donde esperábamos pescar tantos frutos, pero nos hemos levantado sin nada. Vacíos y cansados. 

Esperábamos un buen final de curso, planificar el siguiente y nos hemos encontrado encerrados, conectándonos online, y con una vuelta a la rutina incierta, sin saber si podremos reunirnos en grupos de diez personas o podremos hacer catequesis normal. Y, es cierto, da coraje. Y a veces miedo. Y hoy quizás estás cansado.

Y hoy volvemos a escuchar, con un sentido nuevo, estas palabras de Jesús que nos dice: Echad las redes. 

Hoy, catequista, estamos llamados a volver a intentarlo. A volver a programar un curso, las sesiones de Edge o Life Teen. De volver a soñar cosas grandes. Porque Dios, en este momento concreto de la historia ha confiado en ti y en mi. Y a lo que nos llama sobretodo es a dejarle subir en la barca y a seguirle.

Este curso es una oportunidad única de vivir como nunca la acción de Dios en nuestra parroquia. Pero Él se va a valer de nosotros. De lo que le ofrezcamos y lo que le dejamos. Aún estando cansados. Quiere corazones dispuestos, que deseen volver a intentarlo. Corazones cansados pero convencidos de que lo más grande que podemos hacer es sentirnos pequeños y llevar a Jesús a cada corazón de cada adolescente de nuestra parroquia. Y Él lo hará todo.

Este curso de pandemia, de incertidumbre, no es para parar, ni venirse abajo sino que ¡Es un curso para la esperanza!

Volved a intentarlo. Volved a programar, a convocar, a ilusionaros. Que Jesús quiere,os pide subir en esta pequeña barca que es cada parroquia, para ir mar adentro y pescar! 

Que no estamos solos. Y que, sin duda, hay tantas cosas que no comprendemos pero sí que confiamos en que Dios lo tiene todo amado y pensado. Que suerte poder vivir este momento tan crucial pero tan potente.

E HICIERON SEÑAS A LOS PESCADORES DE LAS OTRAS BARCAS

Quizás leyendo estas líneas estás viendo que tu situación es completamente distinta. Estás motivado, con ilusión, con ganas. No te asusta un posible confinamiento, volver a lo digital.

Pues te toca hacer señas a las otras barcas. ¡Te toca contar como lo vives, compartir la ilusión y la confianza! Las parroquias en España necesitamos animarnos, acompañarnos unas con otras. Hoy puedes ser testigo de esperanza para otros catequistas y parroquias, y esto es muy importante.

Des de Life Teen estaremos a vuestro lado en este curso apasionante. Más que nunca, dejémonos sorprender. No es la primera vez que vemos a Jesús andar sobre las aguas movidas, también lo va a hacer, seguro, en este tiempo convulso.

A Él toda la gloria!

Jordi Massegú
Contacto de Life Teen en España