Life Teen Spain http://www.lifeteen.es Acercando a los jóvenes a Cristo Thu, 03 Sep 2020 14:48:32 +0000 es hourly 1 https://wordpress.org/?v=5.3.4 http://www.lifeteen.es/wp-content/uploads/2018/10/cropped-favicon-life-teen-32x32.png Life Teen Spain http://www.lifeteen.es 32 32 Vuelve a intentarlo http://www.lifeteen.es/vuelve-a-intentarlo/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=vuelve-a-intentarlo Thu, 03 Sep 2020 14:46:13 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=890 La entrada Vuelve a intentarlo se publicó primero en Life Teen Spain.

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«Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes» Lc 5,1-11

¿Te acuerdas de la última sesión de Life Teen o EDGE a la que asististe o prepraste antes del inicio de la pandemia? Quizás es bueno hoy acordarte de aquél día, de aquél momento. De lo que te preocupaba, a ti o a tus compañeros catequistas. Y ver como, lo último que pensábamos, que podíamos imaginar, es que aquella fuese a ser la última sesión del curso.

Y los problemas que os preocupaban, como por ejemplo aquellos adolescentes que últimamente no venían, o el catequista que estaba de bajón, o como organizar el fin de semana de convivencia, todo aquello, quedó de repente en un segundo o tercer plano. Y ahora nos queda, quizás, lejos.

Y tras unos meses de intentar ser creativos, hacer sesiones online en el mejor de los casos, o bien no poder hacerlas porque en el equipo no tenemos las personas que nos puedan ayudar, vuelve a empezar otro curso. Incierto como nunca. ¿Habrá confinamiento de nuevo? ¿Podremos hacer Edge o Life Teen? ¿Cuando se confirmarán los adolescentes? ¿podremos volver a conectar con los jóvenes que hace tiempo que no pisan la iglesia?

Cuantas preguntas. Cuanta incertidumbre.
Y, ahora más que nunca, como respuesta: Jesús.

EN LA BARCA

En el evangelio de hoy vemos a Jesús en el lago Genesaret, como se acerca a dos barcas que hay en la orilla. Se acerca a la de Simón, que había estado pescando toda la noche sin resultado, sube a ella y le pide que vayan mar adentro y echen las redes. De nuevo.

Siempre me ha gustado este pasaje del evangelio, pero ahora más que nunca puedo ver a nuestras parroquias como barcas tras unos meses duros, inciertos, donde esperábamos pescar tantos frutos, pero nos hemos levantado sin nada. Vacíos y cansados. 

Esperábamos un buen final de curso, planificar el siguiente y nos hemos encontrado encerrados, conectándonos online, y con una vuelta a la rutina incierta, sin saber si podremos reunirnos en grupos de diez personas o podremos hacer catequesis normal. Y, es cierto, da coraje. Y a veces miedo. Y hoy quizás estás cansado.

Y hoy volvemos a escuchar, con un sentido nuevo, estas palabras de Jesús que nos dice: Echad las redes. 

Hoy, catequista, estamos llamados a volver a intentarlo. A volver a programar un curso, las sesiones de Edge o Life Teen. De volver a soñar cosas grandes. Porque Dios, en este momento concreto de la historia ha confiado en ti y en mi. Y a lo que nos llama sobretodo es a dejarle subir en la barca y a seguirle.

Este curso es una oportunidad única de vivir como nunca la acción de Dios en nuestra parroquia. Pero Él se va a valer de nosotros. De lo que le ofrezcamos y lo que le dejamos. Aún estando cansados. Quiere corazones dispuestos, que deseen volver a intentarlo. Corazones cansados pero convencidos de que lo más grande que podemos hacer es sentirnos pequeños y llevar a Jesús a cada corazón de cada adolescente de nuestra parroquia. Y Él lo hará todo.

Este curso de pandemia, de incertidumbre, no es para parar, ni venirse abajo sino que ¡Es un curso para la esperanza!

Volved a intentarlo. Volved a programar, a convocar, a ilusionaros. Que Jesús quiere,os pide subir en esta pequeña barca que es cada parroquia, para ir mar adentro y pescar! 

Que no estamos solos. Y que, sin duda, hay tantas cosas que no comprendemos pero sí que confiamos en que Dios lo tiene todo amado y pensado. Que suerte poder vivir este momento tan crucial pero tan potente.

E HICIERON SEÑAS A LOS PESCADORES DE LAS OTRAS BARCAS

Quizás leyendo estas líneas estás viendo que tu situación es completamente distinta. Estás motivado, con ilusión, con ganas. No te asusta un posible confinamiento, volver a lo digital.

Pues te toca hacer señas a las otras barcas. ¡Te toca contar como lo vives, compartir la ilusión y la confianza! Las parroquias en España necesitamos animarnos, acompañarnos unas con otras. Hoy puedes ser testigo de esperanza para otros catequistas y parroquias, y esto es muy importante.

Des de Life Teen estaremos a vuestro lado en este curso apasionante. Más que nunca, dejémonos sorprender. No es la primera vez que vemos a Jesús andar sobre las aguas movidas, también lo va a hacer, seguro, en este tiempo convulso.

A Él toda la gloria!

Jordi Massegú
Contacto de Life Teen en España

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Aprendiendo de María a confiar y esperar en Dios http://www.lifeteen.es/aprendiendo-de-maria-a-confiar-y-esperar-en-dios/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=aprendiendo-de-maria-a-confiar-y-esperar-en-dios Sun, 24 May 2020 10:16:22 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=878 La entrada Aprendiendo de María a confiar y esperar en Dios se publicó primero en Life Teen Spain.

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No se si tambien te pasa, pero una de mis mayores dificultades en mi fe es la confianza en el plan de Dios en mi vida.

Sí: por un lado veo como algo increíble que Dios me quiera a mi, con un amor único y que tenga un plan, un sueño, para mi vida, que va más allá de todo lo que yo pueda imaginar. Y esto me fascina. Pero por otro lado, cuando las cosas no salen como había imaginado y, sobretodo, cuando había imaginado, me desespero.

Cuando le rezo a Dios espero algo, una respuesta, un cumplimiento… y muchas veces experimento aquello de: Dios tiene su tiempo, tienes que confiar.

Y durante mucho tiempo me ha costado confiar en esto. Pero para mi, quien más me ayuda en este “crecer en confianza y paciencia en el tiempo de Dios” es María. Nuestra Madre. Porque para mi, María hizo uno de los actos de espera confiada en Dios más grandes y llevados con más confianza y esperanza que se han hecho nunca.

DE LA CONFIANZA DE MARÍA

Os sitúo:
Hace unos dos mil años, en Nazaret, en una casa vemos a María, una chica sencilla. Y se le aparece un ángel para decirle que Dios la quiere y la prefiere, y conoce su corazón, y que quiere confiarle una misión, que ha soñado y trazado un plan para su vida. Quiere que de ella nazca Su hijo, Jesús. Será hijo de Dios y su reino no tendrá fin.

¡Cómo nos cambia la vida Dios! ¡Uau! Pienso que María debía amar muchísimo a Dios para darle su “Sí”. Pero mucho. Para no dudar, para poder decir este: “Hágase en mi según tu palabra”.

María se queda embarazada. Y empieza su particular camino de esperar y ver esta promesa de Dios: Infantar a su hijo. El Hijo de Dios.

Y, lo cierto es que en el Evangelio no se nos dice nada espectacular ni extraordinario de Jesús-niño o adolescente. Sabemos que Jesús se pierde cuando es niño y le encuentran al cabo de 3 días. Pero cuantos de nosotros nos perdimos de pequeños… nada extraordinario 😉
Pero ningún milagro, ninguna aparición estelar…

Y me gusta imaginar a María esperando. Esperando para ver cómo será esta manifestación de la divinidad de Jesús. Como será este momento en el que todos podrán ver al Hijo de Dios de forma clara. Imagino cómo deberían ser estos años cuidando de Jesús y preguntándose: “Y cuándo podré ver todo lo que el ángel me anunció?”. “¿Cuándo empezará a contar a la gente quién es?”

Pienso en muchas oraciones mías que me pregunto: “¿Cuándo podré ver si Dios se muestra?”. O en algunos momentos, situaciones que me cuestan entender, que me pregunto: “¿Qué sentido tiene esto?”.
Y muchas veces descubro el sentido, o lo que he aprendido, o que realmente era mucho más bueno de lo que yo veía al principio, mucho más tarde. Porque Dios tiene un plan, y un tiempo. Y solo nos pide confianza. Y espera confiada en Él.

María espera. Y confía. Y nos dice el Evangelio, que no es hasta que Jesús es adulto que ve su primer milagro.

QUIEN CONFÍA EN DIOS SIEMPRE VE MILAGROS

En Caná de Galilea, en una boda. Dónde se termina el vino para desesperación de los novios e invitados. Y María le pide a Jesús que haga algo. Y tras petición de su madre, convierte agua en vino. Su primer milagro.
¡Más de 30 años esperó María para ver a Jesús haciendo un milagro! ¡Cuanta fe la suya para esperar y confiar en la promesa de Dios en la anunciación!

Pero en María vemos esto: Quién confía y espera en Dios siempre ve milagros. Siempre ve como Dios actúa. Siempre, siempre siempre.

Quizás haya cosas en tu vida, en tu fe, que no entiendes. Es normal. Es parte del camino.

Pero, como cuando éramos pequeños y algo no nos salía, acudíamos a mamá, en nuestra relación con Dios también podemos hacer lo mismo: Acudir a María, nuestra Madre.

Muchas veces, al pensar en mi paciencia con Dios me siento muy pequeño. Y con poca fe. Y por esto le pido a María que me ayude. La miro y le rezo. Y le pido: “Madre, ayúdame a esperar en Dios, a confiar en Él y en su tiempo. A querer que Él tome las riendas de mi vida. Como tú, Madre”

María, buena Madre, ruega por nosotros.

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A pesar de todo, esperanza por Pascua http://www.lifeteen.es/a-pesar-de-todo-esperanza-por-pascua/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=a-pesar-de-todo-esperanza-por-pascua Thu, 16 Apr 2020 14:35:50 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=840 La entrada A pesar de todo, esperanza por Pascua se publicó primero en Life Teen Spain.

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Por Faith Noah

Traducido y adaptado de: https://lifeteen.com/blog/still-finding-hope-easter/

 

A lo mejor, ya estás acostumbrado al confinamiento en tu casa. Tal vez sea una montaña rusa, con días buenos y días malos. O tal vez todavía estás bastante conmocionado. De todos modos, es seguro decir que esta es una Pascua diferente a cualquier otra que hayamos experimentado.

Nuestro mundo está de luto colectivo: pérdida de vidas, pérdida de conectividad, estabilidad, trabajos, etc. Si alguna vez sentiste que perdiste tu libertad, seguro que ahora más que nunca. Nuestra esperanza en un futuro más brillante parece más tenue. Y nuestra capacidad de reír y celebrar cuando estamos tan dispersos parece obstaculizada.

Sin embargo … estamos a punto de celebrar el Domingo de Pascua, un día de inmensa alegría. Como cristianos, se supone que debemos celebrar cuando llegue el domingo. ¿Pero cómo nos regocijamos en medio de tanto sufrimiento? ¿Cómo encontramos esperanza en la resurrección de Cristo cuando nuestro mundo parece tan desesperado?

Somo el pueblo de la Pascua

Durante una visita a Croacia en 1994, San Juan Pablo II declaró: “No te abandones a la desesperación. Somos el pueblo de la Pascua y Aleluya es nuestra canción “. De nuevo en 1996, hizo referencia a estas palabras con la siguiente aclaración, que creo que arroja luz sobre nuestra situación:

“No pretendemos que la vida sea toda belleza. Somos conscientes de la oscuridad y el pecado, de la pobreza y el dolor. Pero sabemos que Jesús ha vencido el pecado y ha pasado Su propio dolor para la gloria de la resurrección. Y vivimos a la luz de Su Misterio Pascual, el misterio de Su muerte y resurrección ”.

Celebrar y vivir como “pueblo de la Pascua” no significa que ignoremos el sufrimiento o pretendamos que no nos afecta. Más bien, el sufrimiento es necesario para el regocijo, porque es a través de la transformación misma de este sufrimiento que la alegría se vuelve significativa, tan diferente a todo lo que el mundo ha conocido. La Pascua no puede existir si no es en el contexto de un gran sufrimiento.

Después de todo, los Apóstoles pasaron su Viernes Santo y Sábado Santo muy parecido al nuestro: dispersos en sus hogares, asustados y enfrentando muchas incógnitas. La Pascua adquiere su significado debido a este sufrimiento. Cristo transformó su miedo y tristeza en regocijo, incluso cuando la alegría parecía lo más imposible.

Imitando a Jesús

¿Cómo podemos alegrarnos en estas circunstancias? Bueno, no necesitamos buscar más allá de nuestro Señor. ¿Cómo pudo Jesús tener gozo durante su pasión? ¿Cómo podría aún alabar a Dios? ¿Cómo podía mirar a Pedro a la cara, reconociendo su próxima traición, y aún decirle que estaba orando por Pedro, que tenía esperanza en él? ¿Cómo podría amar a sus perseguidores y perdonarlos? Jesús continuó alabando a Dios, perseverando con firme esperanza y mostrando amor incluso a quienes lo crucificaron.

Tenía tres claves para la alegría:

Primero, Jesús tenía esperanza. Jesús demuestra esperanza para su resurrección desde su agonía hasta su último aliento, esperanza de que su dolor no haya sido en vano. Soportó cada paso del Viernes Santo sabiendo que todo sería glorificado y transformado por el Domingo de Pascua.

Luego, tuvo confianza en el amor perfecto de Dios. Él confiaba en que lo que Dios le permitía soportar, bueno o malo, era para su gloria. Sabía que Dios no lo abandonaría, que Dios no dejaría que Sus gritos no fueran escuchados. Por lo tanto, Él podría abandonarse completamente a las manos del Padre. Al igual que el himno “Oh Dios más allá de toda alabanza” canta, podemos decir: “ya sea que nuestro mañana esté lleno de bien o mal, triunfaremos a través de nuestros dolores y nos levantaremos para bendecirte aún”. Jesús demostró esta actitud de alabanza continua, con aceptación incondicional de cada momento como un regalo de Dios.

Por último, Jesús sobrevivió a su pasión con alegría porque lo estaba haciendo por amor a otros. “No hay mayor regalo”, nos dice (Juan 15:13). Nosotros también podemos participar en este regalo durante la Pascua. Todos los días que nos quedamos en casa por amor a nuestra familia y comunidad, podemos encontrar alegría como la de Jesús. En cada momento que cuidamos a alguien que está enfermo o que trabaja en primera línea o en servicios esenciales, podemos ofrecer nuestro sacrificio por otro. ¿Qué razón más grande para la alegría existe que esta, para unirnos a Cristo y ofrecer nuestras vidas por amor a otro? Esta es una virtud heroica en acción.

La victoria final

1 Tesalonicenses 4:13-17 dice: “No queremos, hermanos, que vivan en la ignorancia acerca de los que ya han muerto, para que no estén tristes como los otros, que no tienen esperanza. …” Es importante tener en cuenta que el Domingo de Pascua tiene un significado práctico muy importante: la muerte no es el final.

Si Jesús se levantó de la tumba, es que ha vencido a la muerte. Y si tiene poder sobre la muerte, puede elevarnos a la vida eterna con él. En otras palabras, si celebramos el Domingo de Pascua, celebramos que nuestra muerte es solo el comienzo de la felicidad para siempre con Dios. Por lo tanto, no necesitamos llorar como aquellos sin esperanza. Incluso si lo peor nos sucede a nosotros y a quienes amamos, no es el final. Podemos esperar en una vida eterna aún más satisfactoria que todas las alegrías que hemos conocido en la Tierra.

En palabras de Santa Teresa de Lisieux, “El mundo es tu barco y no tu hogar”. No vivimos para este mundo, sino para lo que no se ve. Lo que se ve, 2 Corintios 4:18 nos recuerda, es pasajero, “pero las cosas que no se ven son eternas”. Lo que vemos ahora es aterrador, pero la resurrección de Cristo nos recuerda que hay mucho más en nuestras vidas que esta realidad presente y sus penas.

Por último, Dios te ama. Eres su amado hijo o hija. Como tal, Él no busca tu ruina. Él no permitirá que esta prueba te supere. “Estamos afligidos en todos los sentidos, pero no aplastados; confusos, pero no desesperados; perseguidos, pero no abandonados; derribados, pero no destruidos; llevando siempre en el cuerpo la muerte de Jesús, para que la vida de Jesús también se manifieste en nuestro cuerpo ”(2 Corintios 4: 8-10). Si Jesús está vivo y respirando en nosotros, su cuerpo, este mundo no puede vencernos. Más bien, Él ha vencido a este mundo: su sufrimiento, sus dolores, sus enfermedades y sus miedos.

¡Cristiano, anímate y regocíjate! No importa lo que depare el mañana, Cristo ganó esta batalla por nosotros.

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No desperdicies tu cuarentena http://www.lifeteen.es/no-desperdicies-tu-cuarentena/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=no-desperdicies-tu-cuarentena Wed, 25 Mar 2020 15:35:00 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=827 La entrada No desperdicies tu cuarentena se publicó primero en Life Teen Spain.

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Autora: Faith Noah

Traducido y adaptado de: https://lifeteen.com/blog/dont-waste-quarantine/

 
 

Hace dos meses, el COVID-19 estaba a miles de kilómetros de distancia, un problema que parecía distante de nuestras propias vidas. Hace un mes, tal vez escuchamos murmullos, pero nunca podríamos haber imaginado que llegariamos hasta este punto. Hace dos semanas, todo comenzó a cambiar y, desde entonces, COVID nos ha quitado más y más. Hoy estamos atrapados en casa (muchos de nosotros refugiándonos en el lugar). No hay reuniones sociales. No nos reunimos en el colegio ni en el trabajo. No hay comidas con amigos. No hay Misa pública. Entonces … ¿y ahora qué?

¿Sabía que la palabra “cuarentena” proviene del numero 40 (cuarenta) , y que significa “cuarenta días”? Como católicos, no es casualidad que este momento difícil llegue durante nuestra temporada de Cuaresma (que también hace relacion al número 40). Le dimos a Dios nuestros corazones el Miércoles de Ceniza, pidiéndole que nos purifique de nuestros deseos mundanos. En ese momento pensamos en renunciar a las galletas y los chuches, o tal vez las redes sociales, los chismes o la televisión. ¿Teníamos la intención de renunciar a todo lo que COVID no nos deja hacer? …probablemente no. Pero ya está aquí. Y está fuera de nuestro control. ¿Entonces qué hacemos al respecto?

Como NO usar tu tiempo de cuarentena

En Italia, los sitios pornográficos respondieron a la crisis ofreciendo suscripciones gratuitas (porque eso definitivamente no es una muestra insensible de solidaridad ya que miles literalmente mueren …). Tal vez aquí en España, también estamos recurriendo a eso, o al consumo excesivo de noticias, o desplazándonos por las redes sociales por aburrimiento, o ahogando nuestros miedos en los videojuegos, durmiendo todo el día, alcohol, drogas o mil otras salidas negativas. Elige tu veneno!!

Lo entiendo. Estamos asustados. Estamos aburridos. Estamos solos. San Juan Pablo II solía decir: “No malgastes tu sufrimiento”. Con un espíritu similar, os suplico, amigos … por favor, no desperdicieis vuestra cuarentena. Es muy fácil caer en malos hábitos cuando nos quitan nuestros horarios; solo piensa en cada vacación escolar que pasabas durmiendo hasta las 2 de la tarde (¿o solo fui yo?). Ahora agrega una pandemia global y las noticias diarias que nos llevan a un continuo estrés. Es una receta para el desastre.

Es más fácil hacer cualquier cosa que no sea pensar en la realidad de lo que está sucediendo. Es más fácil adormecer esto. Pero aquí hay una verdad dolorosa: eso no hará que desaparezca. Y eso no nos traerá alegría. Las historias que nos conmueven no son las de hombres y mujeres que se esconden y buscan escapar de su realidad. Las historias que nos conmueven son las que revelan la belleza de la condición humana, incluso en medio del sufrimiento: el hombre aqui en España tocando el piano en su balcón, los ciudadanos aplaudiendo a sus trabajadores de la salud, los programas de televisión donde donan sus suministros médicos a los hospitales, el sacerdote organizando Confesiones desde el coche, y más. Esto es lo que nos mueve durante la tragedia, no escapar.

C.S. Lewis tiene algunas palabras oportunas en una artículo de 1948, “Sobre la Vida en Una Era Atómica” (original, On Living in an Atomic Age). Él habla de la amenaza de que caigan bombas atómicas desde los cielos, pero me he tomado la libertad de reemplazar las palabras para adaptarlas a nuestra situación:

“La primera acción a tomar es unirnos. Si todos vamos a ser destruidos por [COVID-19], deje que ese [virus] cuando venga nos encuentre haciendo cosas sensibles y humanas: orar, trabajar, enseñar, leer, escuchar música, bañar a los niños, jugar al tenis, charlando con nuestros amigos con una pinta y un juego de dardos [con ≥2 metros entre nosotros], no acurrucados como ovejas asustadas y pensando en [virus]. Pueden romper nuestros cuerpos (un microbio puede hacer eso) pero no necesitan dominar nuestras mentes “.

No dejes que el COVID te domine. Si el peor de los casos es cierto, y es el fin del mundo tal como lo conocemos, ¿quieres terminar como zombie adormeciendo el dolor? ¿Quieres salir asustado y actualizar tu feed de Twitter mil veces al día? ¿O quieres abrazar la vida con libertad y alegría, enfrentando la dificultad sin miedo ni cobardía?… asi lo pienso.

Cuida el orden …

… y el orden cuidará de ti. ¿Has visto los tweets sobre los niños de básica que necesitan un horario de escuela en casa? Codificado por colores, con recreo y merienda marcados. Sí, lo creas o no, no somos demasiado viejos para eso.

El orden cambiará tu vida. Haz un horario. Planifique cada hora si es necesario. Coma en la mesa y no en el sofá. Esta estructura será un cambio de juego. Asegúrese de al menos planificar lo siguiente cada día: establezca un límite para el tiempo de pantalla. Dibuja a lápiz en el tiempo libre para caminar afuera o hacer ejercicio. Establece una hora de acostarte y una hora de despertarte. Y toma tiempo para llamar a un amigo. El mundo parece un lugar aterrador, pero algunas cosas no cambiarán. El reloj sigue marcando. Los pájaros siguen cantando. Las flores siguen floreciendo. Recuerda estas cosas.

Asegúrate de que la oración sea un buen momento para tu día: deja que Dios sea el primer pensamiento cuando te levantes y el último pensamiento cuando te duermas. Llena tu día de oración; Intenta dejar a un lado un rincón de su hogar para que sea un altar de oración con un crucifijo, una imagen santa o una fuente de agua bendita. Arrodíllate aquí para que todo tu cuerpo pueda entrar en una postura de oración. Especialmente sin Misa, podemos sentirnos perdidos. Y aunque la Eucaristía es la “fuente y cumbre de nuestra fe”, no es toda la montaña. Lee sobre la vida de los santos, reza el rosario, canta himnos o medita en las Escrituras. La Liturgia de las Horas sería una gran devoción para aprender ahora, ya que su estructura está construida alrededor de la hora del día y encajaría bien en nuestros horarios recientemente abiertos. Además, es una forma concreta de mantenerte espiritualmente unidos con los católicos de todo el mundo que rezan las mismas palabras juntos, sin importar su distancia física.

Estructurar tu día te proporcionará una solución logística a tu aburrimiento y te ayudará a reservar tiempo para la oración y la reflexión. Es importante destacar que también ayudará a la ansiedad que inevitablemente trae esta situación. Hay tanto que no podemos controlar. Pero nuestro horario diario? Tal vez podamos recuperar algo de control allí. No podemos chasquear los dedos y arreglar este desastre. Pero podemos hornear algunas galletas. Podemos hacer ejercicio físico. Podemos despertarnos con esa primera alarma y hacer nuestras camas. Podemos chatear por video con nuestros seres queridos. Disfruta de las pequeñas victorias. Disfruta de estos momentos de abrazar lo que nos hace humanos.

Así como la Cuaresma es una oportunidad para establecer metas y desafiarnos a nosotros mismos, esta cruz se puede usar para formar buenos hábitos y fortalecer la virtud dentro de todos nosotros. Comienza el día con esperanza; el COVID tendrá dificultades para robártelo.

Esto es más que unas vacaciones.

Esta es una oportunidad de ser santos.

Sí, me escuchaste. Este tiempo es un gran desafio. Es más que una oportunidad para hábitos saludables y superación personal, es cuando se escribe tu historia de santidad. ¿Es esto que esta pasando bueno? No. ¿Está feliz Dios de ver esta muerte y miedo? De ninguna manera. ¿Todavía está presente y trabajando …? Definitivamente.

Hay una razón por la cual San Juan Pablo II nos dice que no desperdiciemos el sufrimiento; después de todo, uno de los principales enfoques de la Cuaresma es aprender a unir nuestro sufrimiento a la cruz de Cristo y, por lo tanto, participar en su redención del mundo. Piensa en los santos que encontraron grandes dificultades; esos momentos fueron el quid de sus viajes al cielo, la oportunidad cuando la virtud que habían pasado toda una vida construyendo entró en juego para la gloria de Dios. Este es el momento en que Santa Juana de Arco aceptó su muerte y, cuando fue quemada en la hoguera, pronunció sus últimas palabras: “¡Mantengan la cruz en alto para que pueda verla a través de las llamas!”

Este es el momento de la ocupación Nazi cuando Juan Pablo II escuchó la caída de bombas durante la Misa en la catedral de Wawel y huyó con su padre a un lugar seguro. Vivió bajo la opresión, buscando y encontrando un tiempo para estudiar y rezar. No desperdició su opresión. Él creció y usó las lecciones que aprendió todos los días por el resto de su vida.

El domingo, la oración de la mañana nos presentó una lectura de Nehemías 8: 9-10: “Hoy es santo para el Señor tu Dios. No estés triste, y no llores; porque hoy es santo para nuestro Señor. ¡No te entristezca este día, porque regocijarse en el Señor debe ser tu fortaleza!”. Tenemos que encontrar fortaleza en Él hoy. Tenemos que estar alegres. Hay tantas razones para llorar, mis amigos. Pero aún así, la gracia de Dios es suficiente. Aún así, Él está con nosotros. Regocijarnos en Él debe ser nuestra fuerza. Porque sin esto, no nos queda nada.

Manten la calma y continua.

Así que regocíjate, mantén la calma y continúa. Dios esta trabajando. Tal como Juan Pablo II encontró momentos para leer y estudiar, incluso después de que los nazis cerraran su universidad y la guerra continuara a su alrededor, manténte enfocado en las cosas pequeñas. Sigue trabajando o estudiando. Se el estudiante o trabajador que quiere ser (o incluso mejor); no dejes que esta pandemia te quite eso. La fidelidad a nuestros deberes diarios vale más de lo que podemos pensar.

Mantente enfocado en las cosas grandes también. Si alguna vez hay un tiempo para el testimonio, para la oración y para confiar únicamente en el Señor, es ahora. Este es tu desafio. Esta es nuestra parte en la historia. Aquí es donde se hacen los santos. Cuando todos los demás pierden la esperanza, refleja la esperanza de Dios. Cuando cada resultado parezca sombrío, difunde la luz. Sé fiel y mantente fuerte. Recuerda, esperamos el día en que Dios nos saluda, diciendo: “Bien hecho, mi siervo bueno y fiel”. Vive para este día.

En este tiempo de Cuaresma, cuando recordamos a nuestro Jesús que siguió adelante a pesar del peso de la cruz, anímate. No tengas miedo. Él nos invita a llevar esta cruz a su lado, es una intimidad más profunda y un regalo más grande de lo que podríamos haber pedido esta Cuaresma. Llevenla bien, queridos hermanos y hermanas, y no desperdicien su cuarentena.

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Misa durante el COVID-19 http://www.lifeteen.es/misa-durante-el-covid-19/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=misa-durante-el-covid-19 Wed, 25 Mar 2020 15:32:30 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=822 La entrada Misa durante el COVID-19 se publicó primero en Life Teen Spain.

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Autora: Rachel Penate
Traducido y adaptado de: https://lifeteen.com/blog/mass-covid-19/

 

El pasado domingo, cuando nuestro Párroco hizo el anuncio de la suspensión de todas las misas públicas y la dispensación de la obligación dominical, se me encogió el corazón. Absolutamente hundida.

Realmente está sucediendo, pensé. En realidad estamos comenzando un ayuno eucarístico … ¿cómo me voy a sentir sin la Eucaristía?

Durante algunas semanas, este anuncio se acercó cada vez más, a medida que nuestro país encuentra nuevas formas de luchar colectivamente contra la propagación de COVID-19. Quiero decir que sabía que iba a llegar, lo vi en el horizonte, pero, voy a ser sincera, no pensé que realmente llegaría a buen término. Recibir la Eucaristía y participar en la Misa siempre ha sido una parte tan importante de mi viaje de fe, y a primera vista, la suspensión de las Misas públicas realmente se siente como una pérdida. Pero, la voluntad de Dios está aquí, ahora. Está presente en cada momento. Y este momento presente ofrece una nueva oportunidad para conectarse con Cristo y entre sí de maneras muy interesantes.

Estamos viviendo una experiencia histórica, pero estamos viviendo esta experiencia en un momento en que es increíblemente fácil conectarse en línea. Si bien abstenerse de la misa pública es una pérdida enorme: nuestra capacidad de participar digitalmente (en esta era del siglo XXI de transmisión en vivo y grabación de video) es una gran ganancia. Seguramente ya habrás recibido muchas recomendaciones de enlaces a youtube u otros medios, donde puedes encontrar formas de seguir participando en el sacrificio sagrado y estar en paz. Vamos a superar esto juntos.

PARTICIPANDO EN LA MISA DE FORMA REMOTA: UN TUTORIAL

Del mismo modo que prepararías tu mente, cuerpo y corazón para la misa en cualquier domingo, se recomienda encarecidamente que no dejes estos buenos hábitos de preparación durante este tiempo. Aquí hay algunos consejos para la plena participación de la misa diaria o dominical a través de la transmisión digital.

Antes de comenzar la misa

1. Reza y lee las lecturas con anticipación. Puedes encontrar las lecturas diarias aquí:

2. Participa en la discusión sobre las lecturas. Considera leer y discutir las lecturas con tu familia en casa (o con tus amigos por algún medio digital).

3. Elije una transmisión en vivo o una grabación para ver. Como tu parroquia no tiene una opción disponible, investiga la lista de opciones de transmisión por internet, radio o televisión: https://www.misas.org/docs/medios (como ejemplo).

4. Vístete. Tal vez no necesariamente con ropa elegante, pero definitivamente no con pijama.

5. Invita a otros a unirse. Planea rezar con tu familia, pero si no se te unen, intente enganchar virtualmente a algunos amigos a través de algún medio.

6. Podrías llevar un diario. Ten un diario y un boli, y prepárate para escribir cualquiera de tus pensamientos, reflexiones u oraciones a medida que avanza la Misa. Esta puede ser una excelente manera de organizar tu oración y permanecer comprometido durante la transmisión en vivo de la Misa.

7. Prepara la escena. Haga lo que puedas para crear un espacio apartado para la oración: por supuesto, tendrás un ordenador, transmitirá la Misa, pero considera encender algunas velas y, si tienes imágenes o figuras sagradas en la casa, tráelas al espacio en el que rezarás. Si no tienes ninguno, intenta imprimir algunos u organizar tu pantalla de tal manera que te permita ver imágenes sagradas, mientras ves la transmisión en vivo de la Misa.

Durante la misa

8. Participa en todas las respuestas. Recuerda que la misa es una oración. Incluso si no estás físicamente presente en la iglesia, las oraciones de la Misa son universales y se traducen en todo el tiempo y el espacio.

9. Haz un acto de comunión espiritual. Un ejemplo de esto es el siguiente: Jesús mío, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento. Te amo por encima de todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Como en este momento no puedo recibirte sacramentalmente, entra al menos espiritualmente en mi corazón. Te abrazo como si ya estuvieras allí y me uno completamente a ti. Nunca permitas que me separe de ti. Amén.

Después de misa

10. Continúa pagando el diezmo a tu Iglesia (o comienza si aún no lo has hecho). Si tú y/o tu familia pueden darse el lujo de continuar (o incluso aumentar) su diezmo a la iglesia en este momento, busca la manera de continuar ese diezmo en línea. A pesar de estar “cerrados”, los costos de las parroquias no cambian en este momento, incluso aumentan con toda. El diezmo les ayuda a mantener sus edificios en funcionamiento, a sus empleados pagados y a sostener la ayuda que dan a los que más lo necesitan en este momento.

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Paz durante el COVID-19 http://www.lifeteen.es/paz-durante-el-covid-19/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=paz-durante-el-covid-19 Wed, 25 Mar 2020 15:27:11 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=817 La entrada Paz durante el COVID-19 se publicó primero en Life Teen Spain.

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Autora: Stephanie Espinoza

Traducido y adaptado de: https://lifeteen.com/blog/peace-covid-19/

 
 

Bienvenido al año 2020, donde todavía no tenemos dispositivos de vuelo personales como se aventuraba en los libros de ciencia ficción, pero todos tenemos que cumplir con un distanciamiento social estricto para bajar la curva de contagios en una pandemia mundial.

¡Qué fuerte lo que nos toca vivir!

En este momento, aquí en España parece que no terminan de aumentar los contagios y sus efectos en nuestras vidas. Y dependiendo de cuándo estés leyendo esto, las cosas pueden haber cambiado drásticamente de lo que estoy viendo en este momento. Lo que imagino que seguirá siendo cierto, no importa cuando leas esto, es que están sucediendo muchas cosas en nuestro mundo.

Se dice mucho, se comparte, se re-tuitea, me gusta, etc., y se siente como la tarea más imposible el tratar de hablar algo valioso mientras buscas navegar en estos tiempos.

En solidaridad con todos vosotros que estáis inquietos acerca de cómo el COVID-19 continuará afectando a nuestras comunidades, os ofrezco humildemente algunas ideas para estos días. Es mi sincera esperanza y oración que te traigan la paz de Dios dentro de la incertidumbre:

Está bien no estar bien

Sé que no he escuchado esto lo suficiente esta semana, así que quiero decirlo claramente aquí: hay sentimientos muy reales y profundos que vienen con el peso de frases como “estado de emergencia nacional” y “pandemia mundial”, y yo quiero recordarnos que estos sentimientos son absolutamente válidos y justificados. Con la velocidad que están cambiando los acontecimientos a cada hora (o eso parece), estamos en nuestro derecho de no estar bien. Toda esta situación no es normal, por lo que no debemos sentir vergüenza por sentirnos mal.

Hay mucha gente por ahí afuera que desea ayudarnos para que en este tiempo seamos más productivos. Los “influencers” en las redes sociales nos están ofreciendo (y vendiendo) su contenido, impulsando sus rutinas de entrenamiento amigables con la cuarentena, elaborando horarios predeterminados para tu día y hasta ofreciéndote información sobre cómo usar este tiempo en casa para iniciar un canal de YouTube. Si esto te ayuda a mantenerte distraído y/o evitar estar letárgico durante tu tiempo prolongado en casa, no dejes de hacerlo. Pero asegúrese de dejar espacio para que sientas todas las cosas y lo que pasa sin sentirse mal por ello, y haz espacio para que otros hagan lo mismo.

Si te sientes ansioso, eso es 100% normal. Si todos estos acontecimientos te estresan, no eres la única/o. Si tienes preocupaciones pero estás demasiado nerviosa para admitirlo, únete al club. Si estás asustado, incierto, abrumado, preocupado, alguna o todas las cosas, en diferentes momentos, o todas a la vez: hola, bienvenido a la experiencia humana, es bueno tenerte aquí. Todos llevaremos esta cruz de manera diferente, pero debemos recordar que la cruz es pesada y la lucha es real. Lo último que quisiera para ti es pensar que eres menos fiel o menos confiado en Dios solo porque estás teniendo un momento difícil bajo el peso de todo.

Reconoce que tienes una capacidad de actuar

En momentos como estos, todo se siente muy fuera de nuestro control y somos mucho más conscientes de nuestra impotencia, dos cosas que tienden a contribuir a nuestras ansiedades. Pero es importante reconocer que no hemos perdido nuestra capacidad de actuar. Todavía hay tanto que podemos hacer consciente e intencionalmente para recordar que podemos hacer esta cosa difícil de navegar la incertidumbre.

¿Qué estoy haciendo que reclame mi participación en el bien común? Para empezar, nuestra obediencia a las recomendaciones de distanciamiento social y prácticas de higiene intensificadas es una decisión que está bajo nuestro control. Aunque hay muchas cosas en el lugar para garantizar que tomamos las decisiones correctas aquí, estas acciones siguen siendo una elección que cada uno toma personalmente y como comunidad.

Incluso cuando todo parece estar fuera de tu alcance, aún tienes control sobre ti y sobre lo que eliges hacer en estos días. ¿Cómo puedo avanzar, un paso a la vez y un día a la vez, durante este tiempo? ¿Dónde puedo actuar personalmente, dónde puedo apoyar a la comunidad, para ayudar a los más vulnerables sin dejar de ser seguros? Las formas en que eliges tu salud y la salud de las personas más cercanas a ti, la forma en que decides ser intencional con tu trabajo escolar, la forma en que eliges permanecer arraigado en la comunidad al pasar tiempo con amigos virtualmente, la forma en que eliges estar atento aquellos que son menos afortunados en estas circunstancias al donar a un banco de alimentos local, la forma en que eliges amar a tu familia y la forma en que eliges cuidar tu hogar y tu espacio personal … todo esto y más son las cosas que están a tú alcance.

Sí, hay y habrá mucho que está fuera de tus manos, fuera de las mías. Pero retrocedamos y recordemos: cualquier cosa que elijamos hacer, grande o pequeña, es crucial en nuestra misión como discípulos para cuidar a los más pequeños, amar a los más vulnerables y elegir compartir el amor y la paz de Cristo incluso en una crisis.

Dar una bienvenida activa a la paz

No afirmaré saber lo que vendrá en estos días, pero estoy segura de que todos encontraremos momentos en los que nuestro espacio se siente demasiado pequeño. Cuando los miembros de nuestra familia comienzan a “sentirse demasiado”. Cuando todo se sienta repetitivo. Cuando nos cansemos de esto y no sepamos qué hacer con nosotros mismos. La ansiedad prospera en este tipo de entornos. Pero la paz es nuestra, mis amigos. ¡Vamos a reclamarla! El gran regalo de nuestro Dios es que la paz se nos ofrece libremente, en cualquier momento. No tenemos que comprenderlo, no tenemos que alcanzarla desesperadamente, pero tenemos que darle la bienvenida activamente.

La paz puede ser bienvenida cuando hacemos una lista de cosas por las que nos sentimos agradecidos. La paz puede ser bienvenida cuando escuchamos canciones que alivian nuestras mentes. La paz puede ser bienvenida cuando respiramos profundamente y exhalamos lentamente. La paz puede ser bienvenida cuando ofrecemos hasta un misterio del Rosario por la salud en nuestro mundo. La paz puede ser bienvenida cuando hacemos algo amable por un padre u otro miembro mayor de la familia en tu casa. La paz puede ser bienvenida cuando pasamos unos minutos leyendo las Escrituras. La paz puede ser bienvenida cuando nos enfrentamos a un amigo y aprendemos juntos un baile de TikTok. La paz puede ser bienvenida cuando salimos y salimos a caminar… o a dejar la basura. La paz puede ser bienvenida cuando jugamos un juego de cartas con nuestros hermanos. La paz puede ser bienvenida cuando nos deleitamos con un refrigerio nutritivo. La paz puede ser bienvenida con una sonrisa. La paz puede ser bienvenida cuando tomamos una dulce siesta. La paz puede ser bienvenida simplemente pronunciando el nombre de Jesús en voz alta.

La paz de Dios es para ti, para mí y para todos nosotros, sus queridos y amados hijos. Puede llevarnos hacia la esperanza incluso en estos tiempos sin precedentes. Dale la bienvenida y mira a dónde te lleva.

Deja que Dios sea Dios

Al final del día, hay mucho que podemos hacer, y el resto depende de Dios. No, no siempre estarás bien. No, no siempre veras tu aporte en medio de las cosas que están fuera de tu control. No, no siempre recordarás dar la bienvenida a la paz que se te ofrece en todo momento. Es probable que suceda: después de todo, estas son aguas desconocidas para todos nosotros.

Pero Dios sigue siendo Dios. Dios estuvo con Noé a través del diluvio, con los israelitas a través del desierto, y con Jesús desde la pasión hasta la muerte y la resurrección.

Pasemos juntos por estos tiempos, conscientes del cuidado amoroso e interminable de nuestro Señor que incansablemente desea nuestra paz.

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Servicio durante el COVID-19 http://www.lifeteen.es/servicio-durante-el-covid-19/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=servicio-durante-el-covid-19 Wed, 25 Mar 2020 15:23:25 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=811 La entrada Servicio durante el COVID-19 se publicó primero en Life Teen Spain.

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Autora: Caitlin Sica

Traducido y adaptado de: https://lifeteen.com/blog/service-covid-19-2/

 
 

Recientemente, un tweet que se volvió viral decía: “Honestamente, no había planeado renunciar a tanto durante la Cuaresma”.

Es algo en lo que he estado pensando mucho últimamente, el momento de COVID-19, justo en el medio de la Cuaresma, en el que millones de personas de repente están renunciando a cosas y actividades, lo quieran o no.

Renunciar a las cosas no es fácil, el sacrificio puede ser doloroso. Algunos de vosotros puede estar renunciando a los últimos meses de su último año y los rituales que lo rodean, una temporada deportiva, la producción de un musical o recital que habéis dedicado horas a preparar, la tranquilidad que viene con la rutina, la seguridad que brinda tu entorno escolar, el tiempo que pasa con amigos, trabajos, vacaciones, la sensación de seguridad de que tu salud no se ve amenazada de inmediato por un nuevo virus.

Quizás lo más profundo es que, en medio de la Cuaresma, un momento en que somos llamados a intensificar nuestra vida de oración, a acercarnos al Señor, también se nos ha pedido que nos abstengamos de asistir a Misa, se nos ha pedido que sacrifiquemos la recepción de la fuente y cumbre de nuestra fe, el Cuerpo, la Sangre, el Alma y la Divinidad de nuestro amado Señor en el Santísimo Sacramento del Altar.

¿Y cual podrá ser el propósito?

Proteger la santidad de la vida.

Independientemente de tu posición sobre el tema, cuáles son tus pensamientos sobre cómo se maneja (o no se maneja), la realidad es que los miembros vulnerables de nuestra sociedad están en riesgo. No solo los ancianos, sino aquellos que tienen cáncer, trastornos autoinmunes, diabetes, fibrosis quística, asma, están embarazadas, etc. Tenemos un deber cívico y, lo que es más importante, un deber cristiano, protegerlos. En las próximas semanas, cuando nos cansemos y nos desanimemos de ponernos en cuarentena, debemos recordar que la vida humana está en el centro de esto, incluso si no es nuestra propia vida la que está en peligro inminente.

Enfrentados con el miedo o las molestias, podemos unir nuestro sufrimiento con la cruz y ofrecerlo a las almas que se verán más afectadas por esto, a los niños que tendrán que pasar sin las comidas que les proporcionan sus escuelas y todo el personal médico que trabaja más incansablemente de lo que ya lo hace.

Esta experiencia es nueva para todos nosotros. En eso, encuentro consuelo. Aunque podemos estar físicamente separados, estamos juntos en esto, viajaremos juntos, rezaremos juntos, nos afligiremos juntos. Esto requerirá una gran cantidad de paciencia, flexibilidad, amabilidad, la capacidad de pensar más allá de uno mismo, pero estoy segura de que seguiremos adelante.

Aunque no podamos recibir la Eucaristía, todavía hay maneras de unirnos y ser el Cuerpo vivo de Cristo. La respuesta Católica frente a la adversidad, las dificultades, y sí, incluso las plagas, no ha sido dar la espalda al mundo, sino aceptar las palabras que Jesús nos enseñó: “Haz a los demás como te gustaría que te hicieran a ti “; “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”; “Nadie tiene mayor amor que este, que él dé su vida por sus amigos”.

Ahora es un momento especialmente importante para practicar las Obras Corporales y Espirituales de la Misericordia. Aquí hay algunas ideas:

  • Llama a la Casa de Misericordia de tu parroquia. Pregúntales qué miembros de su comunidad más necesitan y cómo puede ser de ayuda.

  • Comunícate con los vecinos de edad avanzada a través de una llamada telefónica o desde una distancia segura (a 2 metros de distancia y solo si se encuentra bien). Ve si puede dejarles una caja de alimentos y productos de papel. Es MUY peligroso para las personas mayores de 70 años estar fuera de casa en este momento.

  • Llama a tus seres queridos que podrían estar solos. Los hogares de ancianos tienen visitas limitadas en muchos casos. La mayoría de los hospitales ya no permiten visitas con pocas excepciones. Tómete unos minutos de tu día para hacer una tarjeta o dos y enviarla a tu hospital u hogar de ancianos local.

  • Dona a los bancos de alimentos (incluido el papel higiénico si habéis acumulado demasiado). Muchas madres y muchos padres solteros y trabajadores por hora están comenzando a necesitar apoyo adicional.

  • Ofrece en tu oración tus inconvenientes y ansiedades por los enfermos y las almas del purgatorio.

  • Reza un Rosario diario en familia, pidiéndole a nuestra Madre que nos envuelva en su manto de protección.

Un pensamiento final: “este es el momento en que se hacen los Santos” ha sido un pensamiento constante para mí. Esta no es la primera vez en sus 2000 años de historia que la Iglesia ha enfrentado una epidemia, ni será la última. Los santos se levantan ante la adversidad y las dificultades, transforman la cultura a su alrededor por la luz y la paz de Cristo. Que tengamos la gracia y el coraje de ser las manos, los pies y el corazón de nuestro Señor Jesucristo durante este tiempo sin precedentes.

PD. Muchos santos que nos precedieron no pudieron recibir el Santísimo Sacramento. A menudo hacían una comunión espiritual. Hasta que podamos recibir la Eucaristía de nuevo, os animo a rezar esta oración diariamente:

Mi Jesús

Yo creo que tu estás presente en el Santísimo Sacramento.

Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma.

Como no puedo en este momento recibirte sacramentalmente,

entra al menos espiritualmente en mi corazón.

Te abrazo como si ya estuvieras allí y me uno completamente a ti.

Nunca permitas que me separe de ti.

Amén.

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Ser católico durante el COVID-19 http://www.lifeteen.es/ser-catolico-durante-el-covid-19/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=ser-catolico-durante-el-covid-19 Wed, 25 Mar 2020 15:04:34 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=803 La entrada Ser católico durante el COVID-19 se publicó primero en Life Teen Spain.

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Traducido y adaptado de: https://lifeteen.com/blog/catholic-covid-19/

Para cuando leas este blog, es probable que las cosas hayan cambiado, y rezo y espero que mejore, pero es muy posible que se hayan vuelto cada vez más difíciles. Todos enfrentamos algo, diferente a todo lo que hemos vivido antes. Las palabras “pandemia mundial de coronavirus” son las que nunca habría imaginado que escribiría en un blog para Life Teen, pero aquí estamos.

Dependiendo de dónde te encuentres, el impacto de la pandemia puede ser diferente, pero es poco probable que se haya librado de algún impacto. En mi área, los restaurantes y las tiendas minoristas están cerrando en su mayor parte y los estantes de las tiendas de comestibles se han vaciado. Creo que el sentimiento más extraño acerca de todo esto es cómo tenemos muy poco sentido de qué esperar: ninguno de nosotros ha vivido algo como esto, y las medidas implementadas por los gobiernos están afectando nuestra vida cotidiana llevándola a unas limitaciones alarmantes.

Hay varias maneras en que las personas responden a estos desarrollos: miedo, ansiedad, preocupación, apatía, indiferencia, pánico, estrés, tristeza, dolor, por nombrar algunos. Y a medida que las cosas continúan desarrollándose, imagino que reacciones similares persistirán por un tiempo. Mientras nosotros, como todo el mundo, enfrentamos nuestra situación actual, haríamos bien en volver a comprometernos con el mandamiento más grande que hemos recibido como seguidores de Jesús: amar a Dios y amar al prójimo.

¿Cuál es tu responsabilidad ahora?

Tus colegios e institutos están cerradas y probablemente estás haciendo mucho más detrás de las pantallas ahora porque se nos ha ordenado, como un país, que practiquemos el distanciamiento social. Quizás los establecimientos en tu área hayan cerrado o disminuido su ocupación máxima para cumplir con estas directivas. Y aunque estos cambios cambian drásticamente el aspecto de tu día a día, cuando cooperas con ellos, estás respondiendo al mandamiento de Jesús de amar a tu prójimo como a ti mismo.

Puede que no veas lo que normalmente te imaginas cuando escuchas este mandamiento, pero la realidad es que cada persona ahora tiene la responsabilidad social de ayudar a detener la propagación del coronavirus, tal como siempre hemos tenido la responsabilidad social de buscar el bien común universal común debido a los “lazos cada vez más estrechos de dependencia mutua hoy en día entre todos los habitantes y pueblos de la tierra” (Gaudium et Spes, 84).

Puede que no parezca un gran problema para ti vivir la vida como de costumbre, tal vez te sienta bien y confíes en la capacidad de tu sistema inmunológico para combatir el virus; pero estás poniendo en riesgo a otras personas, especialmente a las personas vulnerables, simplemente al perpetuar un comportamiento que de otro modo parece normal durante este tiempo. Si toma en serio tu llamado a amar a su prójimo, eso significa que tomarás en serio estas recomendaciones y harás lo que puedas, especialmente cuando se requiera sacrificio, para frenar la propagación del virus, especialmente en un esfuerzo por proteger a los que tienen más probabilidades contraerlo y morir de él.

¿Y a que se parece la Iglesia ahora?

Es muy probable que no puedas asistir a misa regular o al grupo de jóvenes durante algunas semanas debido a la suspensión de reuniones grupales en tu área. Esto es tremendamente triste. Perder el acceso regular a la Eucaristía, la fuente y la cumbre de nuestra fe, la presencia real de Jesucristo, es desgarrador. Pero, debes saber que los sacerdotes de todo el mundo continúan ofreciendo el sacrificio de la Misa por los fieles e, incluso si no puedes verlo ni recibirlo, no está lejos, especialmente si vives en un pueblo como San Agustín. Hazte el hambre y anhela la Eucaristía durante este tiempo que no puedes acceder a ella como de costumbre.

Lo que parece ser Iglesia en un momento como este cambiará; pero al mismo tiempo, la realidad de lo que significa ser Iglesia seguirá siendo la misma. La iglesia nunca fue exclusivamente alrededor de la misa dominical: la iglesia siempre se trata de amar a Dios y amar al prójimo. La Iglesia siempre ha sido marcada en tiempos de crisis como el cuidado de los más vulnerables y más necesitados. Las comunidades de la Iglesia primitiva en Roma eran conocidas por acoger a personas con enfermedades crónicas y niños que de otro modo se quedarían en las calles para morir. San Basilio el Grande fundó el primer hospital cristiano hacia fines del siglo IV. Y hoy, múltiples órdenes religiosas dedican su tiempo al cuidado de aquellos que sufren y no tienen a nadie más que los cuide. Todo esto porque adoramos a un Dios que curó a los enfermos y nos llamó a hacer lo mismo.

Durante este tiempo, nuestro papel como Iglesia es hacerlo de diferentes maneras. Antes que nada, estaremos orando por aquellos que están enfermos y sufriendo y por aquellas personas heroicas que están cuidando a los enfermos y sufrientes. En segundo lugar, incluso si no estás trabajando en el campo de la medicina, puedes atender a los enfermos y sufrientes practicando esos comportamientos que limitarán la propagación del coronavirus. En tercer lugar, si hay una manera de hacerlo siguiendo las normas sanitarias, puedes ofrecer tus servicios como voluntario para entregar alimentos o bienes esenciales a las personas de tu comunidad parroquial que lo necesiten.

¿Cómo permanecerás vincualdo a la Iglesia ahora?

Durante este extraño momento, es importante mantenerse arraigado en tu fe más que nunca. Con más tiempo en casa de lo que estás acostumbrado, desarrollar algún tipo de rutina será útil, y priorizar la oración dentro de esa rutina hará una gran diferencia. Considera incluir una o algunas de las siguientes prácticas:

  • Orando con las lecturas de la misa dominical (tal vez incluso con un pequeño grupo virtual)

  • Unirse en vivo para orar o conversar con un grupo digital

  • Hacer un acto diario de comunión espiritual

  • Rezando un rosario diario por el fin del coronavirus

  • Viendo una transmisión en vivo de la misa

Amar a Dios y amar al prójimo se verá un poco diferente durante esta temporada a lo que era normal hasta ahora. Implicará mucho más distanciamiento social y muchas menos reuniones litúrgicas. Pero solo porque se verá diferente no significa que el mandamiento haya cambiado. Jesús nos llamó a amar a Dios y al prójimo y nuestro compromiso con ese llamado es especialmente crucial en este momento.

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Sesiones para trabajar la Cuaresma http://www.lifeteen.es/sesiones-lifeteen-para-trabajar-la-cuaresma/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=sesiones-lifeteen-para-trabajar-la-cuaresma Thu, 27 Feb 2020 09:49:08 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=762 La entrada Sesiones para trabajar la Cuaresma se publicó primero en Life Teen Spain.

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Llega la Cuaresma, y con ella la necesidad de hablar a los adolescentes de lo que significa este tiempo, como lo podemos vivir y porqué es importante vivirlo. Muchas veces tambien buscamos formación para los propios Core members. 

Así que os proponemos algunas sesiones de Life Teen y EDGE para que, tanto adolescentes como Core members puedan reflexionar, rezar y aprender durante este tiempo.

  1. Via Crucis de Life Teen: Este material servirá para rezar juntos el camino de la cruz de Jesús, con textos y meditaciones que nos servirán para actualitzarlo en nuestra vida. Está traducido al español y os puede servir tanto para Edge como para Life Teen o para vuestro Core team.
  2. DESERT-ED (Life Night): ensada para que los adolescentes comprendan que la Cuaresma nos llama a salir de nuestro “jardín” para entrar al desierto con Cristo durante un tiempo de preparación y purificación. También se hablará de las prácticas cuaresmales para vivir intensamente y con sentido este tiempo.

  3. ASHES TO ASHES (Life Night): 

    Una sesión para hablar a los adolescentes de la Cuaresma y del sentido del sacrificio. La Cuaresma es un tiempo de penitencia, pero la acción del arrepentimiento no es solo para alejarnos de algo malo sino también de ir hacia algo bueno.

    La sesión servirá tambien para crear un plan de oración durante la Cuaresma

  4. THE SEASON OF LENT (EDGE): 

    En esta sesión los adolescentes tomarán una conciencia más profunda del significado de la Cuaresma; sus tradiciones y tambien del significado para la vida espiritual de un cristiano.

    Si bien es cierto que esta sesión es del año 2008, seguro que algunas ideas y dinámicas pueden irnos bien en nuestra sesión.

  5. DESERT WANDERER (EDGE NIGHT): 

    La sesión nos muestra como vivir la Cuaresma reflexionando sobre los 40 días de Cristo en ayuno y oración en el desierto. Nos hablará de nuestra llamada a hacer actos de penitencia a través de la oración, ayuno y limosna. Se hablará de la limosna, como el darnos a los otros especialmente durante estos días. La sesión termina con un bonito viacrucis des del punto de vista de María.

 

También os puede ayudar esta playlist de Spotify que hemos creado con cantos para ayudar a rezar durante este tiempo.

 

¡Que podamos vivir la mejor Cuaresma de nuestras vidas!

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Life Teen, ¿leyenda o realidad? http://www.lifeteen.es/life-teen-leyenda-o-realidad/?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=life-teen-leyenda-o-realidad Thu, 25 Apr 2019 14:18:31 +0000 http://www.lifeteen.es/?p=540 La entrada Life Teen, ¿leyenda o realidad? se publicó primero en Life Teen Spain.

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Nieves López Álvarez, catequista de Life Teen de la parroquia San Cosme y San Damián de Burgos

Hace 3 meses encontré en mi vida casualmente a Life Teen mientras buscaba en Internet información sobre iniciativas de renovación parroquial y nueva evangelización en España. Me llamó poderosamente la atención, ya que me dedico desde hace 30 años al mundo de los adolescentes y no tenía ni idea de que la iglesia católica estuviera poniendo en práctica una fórmula diferente para recuperar y atender en sus comunidades parroquiales a los chavales de estas edades.

Busqué más información sobre Life Teen y mi curiosidad inicial se transformó en incredulidad, sorpresa, emoción y unas inmensas ganas de formarme e informarme sobre el tema. En la web de Life Teen Spain pude comprobar que en mi ciudad había una parroquia que estaba inmersa en el programa y gracias a que además, es muy activa en redes sociales, pude seguirla durante los 2 meses siguientes. Pregunté a diversos agentes pastorales de mi ciudad por esa parroquia concreta y por su trabajo con los jóvenes. Cada vez tenía más ganas de conocerlo en persona y descubrir si todo eso que estaba leyendo en Internet era real o eran exageraciones.

Hace un mes comencé a asistir a las reuniones de Life Teen. Observo, aprendo y colaboro en lo poquito que puedo, especialmente temas de logística. Pero sobre todo, disfruto. ¿Y qué os puedo contar de mis primeras impresiones reales de Life Teen?

¿Cómo se realiza la convocatoria? ¿Cómo llegan los jóvenes por primera vez a Life Teen?

En internet había leído testimonios afirmando que el aumento de asistentes en los grupos se debía a que los propios chavales invitaban a sus amigos. Ya no eran los padres los que obligaban a los niños a ir a catequesis. No me lo podía creer. Pero, es verdad. Pude comentar este hecho con varios padres que me confirmaron que ellos se enteraron de la asistencia de su hijo a Life Teen a posteriori, ya que fue a través de algún amigo o compañero de clase cómo habían llegado hasta la actividad. Actualmente, ya se está corriendo la voz en los ambientes religiosos de gran parte de la ciudad que algo bueno e interesante ocurre en esta parroquia con la pastoral juvenil y vienen algunos padres con sus hijos de cualquier barrio, algunos muy lejanos, para interesarse por la posibilidad de unirse a la iniciativa. Y por supuesto, todos los jóvenes son bienvenidos.

¿Por qué asisten los chavales a Life Teen? ¿Qué les engancha lo suficiente para permanecer en el tiempo e integrarse en esta pequeña-gran familia?

Esta era otra de las preguntas que me intrigaban poderosamente. Asistir un día por curiosidad o porque el amigo pesado deje de dar la brasa, es una cosa. Pero, decidir asistir un día y otro y otro y otro más, ya no es por curiosidad. Tiene que haber algo más. Mi impresión es que hay varios factores que juntos pueden dar pistas sobre estas preguntas.

Por supuesto, el primer factor y más importante, se respira fácilmente que Dios y su Espíritu Santo tienen toda la responsabilidad, ya que ellos son los que sostienen y fundamentan al resto de factores, sacerdote, monitores y comunidad parroquial. Si alguien no cree que Dios está presente en ese proyecto, mejor no comenzarlo, porque creo que no duraría mucho.

El segundo factor, es un sacerdote con mucha fe que recibe de Dios unas altas dosis de confianza, paciencia, fuerza, ganas, ilusión, positividad, alegría y capacidad de gestionar a un equipo. Hoy en día, hay algunos adultos católicos, sacerdotes o seglares, que no creen en la pastoral juvenil, no tienen ninguna confianza en los jóvenes. Life Teen sólo tiene sentido si se está dispuesto a acoger, acompañar y trabajar con los jóvenes actuales, con sus pros y sus contras.

El tercer factor fundamental, el equipo de monitores que trabaja junto al sacerdote para preparar y desarrollar las sesiones y acompañar a los chavales. En el caso de mi parroquia, son la mayoría gente muy joven, con un valor, unas ganas y un compromiso admirable. Los adolescentes no siempre están dispuestos a escuchar, a respetar o a saber estar y sus monitores necesitan mucha paciencia y no desanimarse ni decepcionarse cuando llegan esos momentos duros. Y es entonces cuando la figura y el perfil del responsable tiene todo su sentido para sostener y reforzar al equipo, invitando a poner las dificultades ante Dios y poner sobre la mesa todo el optimismo, paciencia, esperanza y fe necesaria.

Los monitores dedican su tiempo libre y sus ganas para preparar los temas, organizar las reuniones, formarse, crear equipo. El resultado es que desde el primer momento que llegué, pude comprobar el buen rollo, la camaradería, la confianza y la alegría en la relación entre los adolescentes y sus monitores.

Y el cuarto factor es la comunidad parroquial que acoge a estos jóvenes. No tiene ningún sentido trabajar con los adolescentes en una parroquia que abandone la pastoral familiar y no tenga el objetivo claro de formar una gran familia parroquial que abarque desde los niños pequeños hasta los ancianos. Los jóvenes deben tener posibilidades de continuar su itinerario formativo y de crecimiento en la fe según vayan alcanzando nuevas etapas de su vida. Es importante el hecho de que el equipo de sacerdotes de la parroquia tienen claro trabajar juntos a favor de esa integración parroquial, de esa formación de una gran familia parroquial, y se están dando pasos importantes en esta línea desde hace varios años a través de diferentes iniciativas englobadas en lo que se llama “nueva evangelización”. Un ambiente positivo y acogedor de la comunidad parroquial, es un aliciente para que estos chavales y sus familias se sientan bien recibidos, valorados e invitados a permanecer.

¿Cómo son las sesiones de Life Teen? ¿Qué primeras impresiones me despertaron?

Ya había leído en Internet testimonios sobre las sesiones de Life Teen, pero tenía mucha curiosidad por verlas en la realidad. El formato inicial me parece muy interesante. La idea de bloques de duración no muy larga con cambio de actividad, me parece una estrategia muy buena para combatir el cansancio, el aburrimiento o la pérdida de tiempo. Por mi experiencia laboral tengo claro que si a un grupo de adolescentes les das 20 minutos para hacer un trabajo, quizá esperen a los últimos 5 minutos para sacarlo adelante. Pero si para el mismo trabajo les das 1 hora, también lo van a resolver en 5 minutos y cómo se van a aburrir más tiempo, van a terminar cansados. Por lo tanto, actividades con tiempo suficiente pero ajustado, con la necesaria motivación y participación de los monitores para centrarles, incentivarles y azuzarles cuando sea necesario, es una gran idea.

Por otra parte, se intercalan actividades muy participativas y activas, en las que los jóvenes tienen posibilidad de movimiento, de hablar, de participar, con actividades más tranquilas en las que se necesita silencio, atención y respeto. En general, la mayoría de los chavales, no tienen problemas en respetar estos momentos, les interesen más o menos, porque al tener un tiempo limitado, están capacitados perfectamente para auto-controlarse. En este sentido, se nota una gran mejoría e implicación de los chavales, según van sintiéndose miembros permanentes del grupo y van creando esa relación de amistad, camaradería y alegría con los monitores y sacerdote. Aquí juega un papel importante la paciencia. Hay que dar tiempo a Dios para que actúe en los jóvenes, y el tiempo trae un mejor comportamiento, responsabilidad e implicación en cada uno de ellos.

Quiero destacar dos momentos, que me impresionaron mucho desde el primer día. El primero de ellos es el “proclaim”. El “proclaim”, es una pequeña charla sobre el tema del día, generalmente testimonios o experiencias personales de fe, que las puede hacer un monitor o el sacerdote. En mi caso, ver a jóvenes de 18 a 25 años realizando estas pequeñas charlas, me dejó francamente impresionada. El compromiso, la preparación, la valentía y la confianza que se necesita para hacer esa tarea, deja claro la gran valía de estos muchachos/as.

El segundo momento, el “send”, una oración – adoración final. Un momento en el caso de mi parroquia, muy cuidado, preparado con gran gusto, acompañado de música y cantos en directo y que intensifica aún más la sensación de que Dios está presente en medio de ese proyecto. El momento final en el que el sacerdote pasa con la custodia entre todos los asistentes, me impresionó lo mismo el primer día, que el segundo, que el tercero… Si hay un momento en el que el chaval más nervioso del día se tranquiliza, es ese momento. Es un momento… divino.

En definitiva, Life Teen ¿leyenda o realidad? Desde luego, por lo que mis ojos han visto, realidad. Pero no nos engañemos, ni es mágico, ni todo lo hace Dios sin ayuda. Dios siempre necesita de los hombres para llevar a cabo sus proyectos. Pero, si hay un equipo decidido, con ganas, fuerzas y fe para invertir en la pastoral juvenil de su parroquia o diócesis, desde mi punto de vista, este programa es una gran opción para apostar por él.

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