¡Ya ha llegado Adviento! Es diciembre, hace frío (menos si vives en Canarias), luces en las calles, la casa decorada con el árbol y el pesebre, el calendario de adviento con su chocolate diario. En la Iglesia está todo vestido de morado, hay una corona de adviento, otro pesebre… y todos estos cambios nos indican que algo ha cambiado. Que estamos en una temporada muy importante. Que es Adviento, que la Navidad está cerca, pero que aún no hemos llegado y tenemos la oportunidad de prepararnos bien.

Y la verdad es que para vivir bien la Navidad tengo que hacer algo más que decorar mi casa o el árbol. ¿Quieres vivir el mejor Adviento de tu vida? Unos cuantos trucos 😉

CELÉBRALO

Es muy común que lleguemos a la Navidad sin darnos casi cuenta. ¡Las semanas pasan volando! y, si no nos ayudamos a empezar el Adviento, fácilmente se nos va a olvidar el tiempo que estamos viviendo y en el que Dios nos quiere bendecir y hablar de muchas formas distintas. Así que, al empezar el Adviento, será bueno ayudarnos de elementos externos y de algunas tradiciones.

Instalando, por ejemplo, una corona de adviento en tu casa, encendiendo cada domingo una de las cuatro velas. Te recomiendo hacerlo con una pequeña oración previa. Puedes leer el Evangelio del día, buscar un comentario en Internet, y encender la vela. Esto te va a ayudar un montón a vivir cada domingo de Adviento.

Durante estas cuatro semanas puedes también escuchar música de Adviento, que te ayude a ir preparando el corazón. Des de Life Teen Spain te proponemos esta playlist en Spotify que te puede ir muy bien 🙂

Puedes hacer del pesebre tu lugar de oración diario. Así que, cuidalo al detalle y móntalo con cariño. Te puede ayudar mucho a rezar durante estas semanas.

EJERCICIO DIARIO: LA ORACIÓN

Esto va a marcar tu Adviento sin lugar a dudas. Propónte rezar un rato cada día. Ponte un tiempo, 10,15… media hora. Lo que creas, pero póntelo en el horario y trata de ser fiel.

Puedes dedicar uno de los ratos que pasamos en Instagram o Tik Tok a hacer oración. Puedes acompañarte de un libro, o del post de algún blog espiritual.

Si tienes una Iglesia cerca, puedes acercarte a rezar delante del Sagrario. Cerca de Jesús la vida se ve mucho mejor 😉

Te recomiendo apuntar en una libreta alguna palabra, frase, inspiración que tengas durante el tiempo de oración. Al final del Adviento verás el recorrido que habrás hecho durante este tiempo a nivel espiritual.

PREGÚNTATE: ¿QUÉ ME FRENA?

Jesús quiere entrar en tu corazón, pero solo puede hacerlo si lo dejas entrar. Todos tenemos lugares en nuestro corazón que mantenemos ocultos a Jesús. (O al menos creemos que está oculto para Él.) Tal vez sea un secreto que mantenemos bajo llave para todos, tal vez sea un pecado que parece que no podemos deshacernos, tal vez sea una relación tóxica, o un apego a cosas materiales o a ideas de nosotros mismos… La lista es interminable. Estas cosas nos impiden entrar plenamente en comunión con Jesús y ocupa todo el espacio en la posada, por así decirlo, de nuestro corazón.

LA MEJOR PREPARACIÓN: HAZ UNA BUENA CONFESIÓN

Para realmente permitir que Jesús te toque esta Navidad, debes hacer algo de espacio. En el sacramento de la Reconciliación, se nos da la oportunidad de hacer lugar para Jesús. Tal vez todo lo que puedas ofrecerle en tu corazón se parezca a un establo en mal estado con el suelo de de tierra y un pesebre de madera con un poco de paja. Está bien, porque sabemos que Él puede transformar lo más pobre en algo único. Y, de la misma forma que transformó un establo en un lugar de adoración, quiere y puede transformar tu corazón en un corazón nuevo. Quiere purificar todo aquello que te impide seguirlo mejor.

VIVE EL ADVIENTO JUNTO A MARÍA

Nadie nos puede ayudar mejor a vivir el mejor Adviento de nuestra vida que María, nuestra Madre. Al fin y al cabo, ella preparó su corazón para la venida de Jesús durante nueve meses! Nadie como ella para conocer el mejor camino para prepararnos para ello. ¿Y la clave? Su “hágase”. Su Sí. Este sí que abrió las puertas a Dios de par en par.

Este mismo sí es el que estamos llamados a decir en este inicio de Adviento, para permitir a Dios transformarnos y aprender a, día a día, prepararnos para recibir mejor a Jesús el día de Navidad.

Imagínate caminando junto a María mientras viajas a Belén, tomándola de la mano. Hablando del bebé. Medítalo y rézalo. Ideal si te ayudas del rosario para ello 🙂

El Adviento es un tiempo único, para aprender a acoger a Jesús en nuestra vida. Si estás dispuesto a hacer este camino durante estas 4 semanas, verás como este año la Navidad será más luminosa que nunca. Y podrás hacer de corazón la misma experiencia que los pastores, acercándote al pesebre, adorando a Jesús, contemplando al Rey naciendo en lo humilde. Y será, sin duda, la mejor Navidad de todas.

Por Laurie Medina